Ubuntu 26.04 Beta: GNOME 50 y Rendimiento

Primer vistazo a la nueva versión

Para empezar, hoy nos adentramos en las entrañas de la próxima gran versión de Canonical. Hablamos concretamente de la esperada Ubuntu 26.04 beta, conocida bajo el simpático nombre de Resolute Raccoon. De hecho, hemos descargado una versión «daily build» para ver qué nos depara el futuro del sistema. Por tanto, prepárate para descubrir todas las sorpresas técnicas que esconde esta temprana actualización.

GNOME 50 y adiós definitivo a X11

En primer lugar, destaca la modernización brutal del entorno gráfico que nos presenta Canonical. La nueva Ubuntu 26.04 beta apuesta todo por el flamante entorno GNOME 50. Además, el protocolo Wayland viene activado por defecto, diciendo adiós definitivamente al veterano servidor gráfico X11. Por consiguiente, la experiencia visual promete ser mucho más fluida y moderna en equipos actuales.

Nuevas herramientas nativas del sistema

Por otro lado, encontramos cambios importantes en las aplicaciones nativas instaladas por defecto. Sorprendentemente, le decimos adiós al clásico reproductor Totem, sustituido por la nueva aplicación Showtime. Ahora, la herramienta «Resource», diseñada íntegramente en GTK4, se encarga de monitorizar nuestros recursos. Asimismo, su limpia visualización recuerda un poco al moderno administrador de tareas que encontramos en Windows 11.

Kernel moderno y soporte de hardware

Seguidamente, toca hablar del corazón que mueve todo este complejo engranaje de software. Esta Ubuntu 26.04 beta viene impulsada por el modernísimo Kernel de Linux en su versión 7.0. En consecuencia, el soporte para hardware actual y tarjetas gráficas potentes está más que garantizado. También facilita enormemente la vida instalando drivers de IA como CUDA o ROCm sin complicaciones.

Una instalación en máquina virtual rapidísima

Además, el proceso de instalación nos ha dejado completamente boquiabiertos por su tremenda velocidad. A pesar de ser una imagen ISO enorme de casi 6,5 gigas, todo ha fluido perfectamente. De hecho, tras particionar manualmente con Boot EFI, Swap y XFS, la instalación tardó apenas seis minutos. Sin duda, es un tiempo verdaderamente récord para una versión en fase de desarrollo.

La eterna lucha entre Snap y Flatpak

Igualmente, el tema de la paquetería y los formatos sigue dando mucho que hablar hoy en día. Canonical insiste fuertemente en imponernos su formato Snap en la tienda oficial del sistema. Sin embargo, nosotros preferimos la enorme libertad, limpieza y rapidez que ofrece la paquetería Flatpak. Por ello, lo primero que hicimos fue instalar Flatpak y el repositorio oficial de Flathab.

Una tienda de aplicaciones a nuestro gusto

A continuación, configuramos el GNOME Software Center para tener todo el ecosistema de software unificado. Gracias a esto, podemos elegir libremente entre instalar paquetes Flatpak, Snap o los tradicionales DEB. En efecto, esto nos otorga un control absoluto sobre todo lo que instalamos en el disco. Así, evitamos exitosamente las pesadas imposiciones del centro de software por defecto de Ubuntu.

Hackeando extensiones incompatibles en GNOME 50

Por otra parte, personalizar esta versión tan novedosa ha sido todo un reto técnico y divertido. Muchas extensiones clásicas y queridas aún no son compatibles oficialmente con el moderno GNOME 50. No obstante, editando a mano el archivo metadata de extensiones como ArcMenu, logramos engañar al sistema. Finalmente, conseguimos que herramientas esenciales como Vitals o Desktop Cube funcionaran a la absoluta perfección.

Un rendimiento general muy comedido

Asimismo, es absolutamente vital analizar cuánta memoria consume este nuevo sistema operativo recién arrancado. Tras reiniciar y cargar nuestro entorno de escritorio modificado, el consumo rondaba los 1,46 gigabytes. Para ser una Ubuntu 26.04 beta ejecutándose virtualizada y llena de extensiones, está francamente bien. Por lo tanto, el gran trabajo de optimización de memoria realizado por los desarrolladores es muy evidente.

Ejecutando programas pesados en fase de pruebas

Después de configurar todo el entorno, intentamos correr aplicaciones bastante más exigentes de forma gráfica. Utilizamos la fantástica herramienta GearLever para integrar pesados archivos AppImage directamente en nuestro menú principal. Desgraciadamente, programas complejos como Affinity Photo no lograron arrancar correctamente en esta prueba específica. Seguramente, las lógicas limitaciones de la máquina virtual y la propia inestabilidad beta tuvieron muchísimo que ver.

Un futuro brillante y muy prometedor para Ubuntu

Para concluir definitivamente este análisis, esta Ubuntu 26.04 beta nos deja un sabor de boca estupendo. Aunque lógicamente todavía presenta pequeños fallos de desarrollo, se percibe como una base muy pulida. Sin duda, promete muchísimo rendimiento y estabilidad general para todo tipo de perfiles de usuario. Esperamos firmemente que te animes a probar este mapache resolutivo muy pronto en tus equipos.

Sergi Perich

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